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lunes, febrero 18, 2013

RAFAEL CORREA, presidente













A las 10h14 del lunes los votos válidos -según el CNE- dan las siguientes cifras oficiales:
Rafael Correa 56.76%
Guillermo Lasso 23.50%
Lucio Gutiérrez 6.34%
Mauricio Rodas 4.20%
Alvaro Noboa 3.61%
Alberto Acosta 2.99%
Norman Wray 1.44%
Nelson Zavala 1.15%
Bien tituló en portada diario Expreso el tema:  "contundente" (en altas y bold).

Y la Asamblea quedaría conformada con mayoría de la 35.



martes, enero 29, 2013

LOS SLOGANS DE CAMPAÑA, PARTE 2

Usted, ¿sabía de dónde viene la palabra slogan?  

Del gaélico sluagh-ghairm que significa "grito de guerra".

Hay slogans que claramente identifican un beneficio, como "Destapa La Felicidad" de Coca Cola.  Otros son simples, como Just Do It de Nike.  Y otros hacen que el consumidor sienta un deseo o una necesidad, como Me Encanta de McDonald´s.  ¿Y los slogans de la campaña?

"Con la fuerza del pueblo, Lucio presidente"  
"Alvaro te sacará de la pobreza // con seguridad, empleo y libertad" 
"Cuando el justo gobierna, el pueblo de dios se alegra" 
"El país que queríamos, ¡ahora sí!" 
"Ya viene otro Ecuador" 
"Nuevo es mejor" 
"Vota por tí" 
"Ya tenemos presidente, tenemos a Rafael".  

Lucio  Gutiérrrez sería presidente con la fuerza del pueblo.  Pero, ¿de qué sirve que él sea presidente? ¿cuál es el beneficio, la razón, la motivación para votar por él?  Y quien no se considera pueblo, ¿no tiene fuerza?

Alvaro Noboa, de ser presidente, sacaría al Ecuador de la pobreza.  Es clarísimo.  Además promete seguridad, empleo y libertad.  Sobran las palabras.

El pastor Zavala refuerza su posicionamiento de hombre religioso.  Que bueno por él.  Pero, ¿por qué votar por él? Digamos que todos seamos religiosos, totalmente creyentes, hummmm, entonces ¿seremos todos felices?  No necesitamos un presidente-pastor para encontrar la felicidad.

Alberto Acosta nos ofrece regresar a una ilusión.  Pero, ¿quién quiere volver atrás? Y ¿qué garantiza que ahora sí encontremos ese país que queríamos si él fue parte del proceso de construcción del país que tenemos?

Guillermo Lasso promete otro Ecuador.  Pero, ¿saben? no sé ustedes, yo estoy bastante satisfecho con el que tenemos.  Que hay que hacer cambios, hay que hacerlo.  Pero ¿otro Ecuador?  Y ese otro Ecuador, ¿cuál es?  ¿en qué me beneficia que venga otro Ecuador? 

Dirán que ese otro Ecuador tiene implícito ene beneficios y cambios y mejoras pero... en concreto, el slogan -motivo del análisis- no vende un beneficio concreto.

Mauricio Rodas dice que nuevo es mejor.  Y mucha gente dice que el tiempo pasado fue mejor.  Sólo falto decir "nuevo y mejorado".  ¿Nuevo candidato es mejor candidato? ¿Nuevo qué...? ¿qué beneficio tengo -como elector y ciudadano- que haya un nuevo candidato?

Norman Wray me propone votar por mi.  Le agradezco.  Yo puedo ir a votar por mí.  

Luego, la explicación de su equipo de comunicaciones es que el slogan "vota por tí"  intenta "reflejar que no se pide el voto para un político extraño sino para alguien que es fácilmente identificable con el elector" (cita textual tomada de Líderes del 28 de enero, página 10).  ¿Cómo dijo?  ¿Que el voto es para uno como individuo y no para el candidato? pero si no soy candidato, ¿por qué querría votar por mí?

Rafael Correa reitera su posicionamiento de presidente en el slogan.  Y su campaña está muy enfocada a promover el voto por su lista.  Es el camino correcto cuando lideras la intención de votos y tienes alta popularidad.  Está dirigido a su feligresía, pero dificilmente puede apelar a nuevos electores.  Para quienes están satisfechos de la labor del presidente, el slogan reafirma su creencia... pero, ¿y los demás?

Por cierto, creo que hay una relación casi directa entre las campañas y la intención de voto.

No todo es campaña.  Debe haber buen candidato, buena estructura, financiamiento.  Pero si todo se resume a slogans, es bastante claro quienes llevan la delantera.


lunes, enero 28, 2013




































Ayer El Universo publicó que los indecisos son 33% del padrón.  En la nota digo que los candidatos están apuntando allí.  Pero, ¿cómo van las candidaturas? ¿qué pasa con aquellos que dicen estar decididos?

Hay una guerra de encuestas en el mercado.  Y una guerra de guerrilla ocupando las salas de prensa, restaurantes, corredores, ascensores, redes sociales, conversaciones de café, chismes de salón.


“Una elección es un acto de fe. Por eso es que nada reemplaza al diálogo directo con los candidatos. Pero el problema es el poco tiempo que tiene la campaña”, afirma Seminario. 
Más en estos enlaces:  
http://www.eluniverso.com/2013/01/27/1/1355/candidatos-apuntan-conseguir-esos-votos.htmlhttp://www.eluniverso.com/2013/01/27/1/1355/candidatos-apuntan-conseguir-esos-votos.html 
Todas las encuestas, excepto una, coinciden en señalar que el candidato Rafael Correa lidera la intención de voto.  Pero, ¿hay oportunidad para una segunda vuelta? ¿Qué pasa con el segundo? ¿quién está segundo?

Una elección es un acto de fe y los electores somos especuladores políticos -como comenté en Markka haca algunos años-.

Cuando José o María (o usted) lleguen frente a la urna el 17 de febrero, si no han decidido su voto, pensarán ¿por quién voy a votar?  La respuesta a esa pregunta será otra pregunta... ¿quién va segundo?

Al marcar la papeleta José va a pensar, ¿Alvarito va segundo? Y si él cree que es así, votará por el candidato de la 7.

Las decisiones de compra -o de elección de candidato presidencial- se dan en el instante de tomar la decisión -disculpen la tautología-.  

El tema clave en las candidaturas, por tanto,  es que la gente conozca quien va segundo.

Unas encuestas ponen a Alvaro Noboa en segundo lugar de intención de voto.  Otras ponen a Lucio.  Otras, a Lasso. Y usted, ¿ya sabe por quien votar?

Mejor aun,  ¿quién cree que va segundo en intención de voto?