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viernes, mayo 17, 2013

"Se está sustituyendo a los periodistas por relaciones públicas"

"Se está sustituyendo a los periodistas por relaciones públicas" | Edición impresa | EL PAÍS

Interesante entrevista a William Baker, experto en medios de comunicación, publicada en El País (España).

Extractos:
"La prensa genera el 96% de las noticias; Internet y la televisión, el 4%"
"Según un estudio hecho en Baltimore, el 86% de las noticias proceden de notas de prensa."

viernes, febrero 22, 2013

¿Correa presidente en el incosnciente colectivo nacional?

Incosnciente colectivo es una canción de Charly García.  También es un término acuñado por Jung para identificar una suerte de... ¿herencia psíquica?

Aun no hay cifras oficiales... pero, ¿quién cuestiona el triunfo contundente de Correa?

¿Qué dicen los medios?

Las páginas de Expreso, El Comercio y El Universo de hoy hablan del triunfo de PAiS en el Ejecutivo y el Legislativo -a pesar de estar pendientes algunas actas de revisar- y de nuevos cambios en la Constitución.  Explican el triunfo.

Tres historias relacionadas.

 

Lo que está claro es que a las 17h17 del domingo 17 el país sabía que Rafael Correa había triunfado.

El país sabía.  Noten el verbo.  Saber. "Conocer.  Tener noticia de..."

La gente fue informada de los resultados de la votación aun cuando no se habían contado los votos.  No me entiendan mal.  No haré una crítica al método de exit poll como fuente.  Haré un análisis por qué fue natural pensar que la info era válida.

1.
Como dice BONO -de U2-, la gente "cuanto menos sabe, más cree".

Y los medios de comunicación aun mantienen altos niveles de credibilidad en el país.

¿Quién informó del triunfo de Rafael Correa? Los medios.  Los públicos y los privados, cada cual con su cara (pero eso es otra historia).

Más doxa y menos episteme.  Como diría Platón, conocimiento fenoménico.

Antes de las 17h00 los medios reportaban el montaje de la tarima del triunfo.  Antes del domingo todos los votantes creían que Rafael Correa ganaría -algunos que ganaría en primera vuelta, otros que ganaría en segunda-.

Era creencia común que Rafael Correa tuviera/estuviera en primer lugar de la votación.

2.
Somos especuladores políticos.

Frente a la urna pensamos, ¿quién va a ganar? ¿cómo evito desperdiciar el voto? ¿cuál es el voto útil -como dicen algunos-?  Si creo que Rafael Correa va a ganar, ganará... y no es metafísica, ni ley de la atracción, ni esoterismo.

De hecho el resultado final superó las expectativas creadas en las encuestas que circularon días antes.

¿Voto vergonzante? Para nada... voto útil.

3.
Propios méritos.

Rafael Correa tiene méritos propios para ganar, por segunda vez, en primera vuelta.  Casi un juego de palabras.

Es un gran candidato (una buena marca).  Tenía una buena campaña, financiamiento, estructura y estrategia.  ¿Qué más podía pasar?

Como dije hace meses, la mejor estrategia (de Rafael Correa) era la obra.  Él ya cumplió, los demás aun debían demostrarlo... bueno, excepto por Lucio quien debía convencernos de otros temas.

La campaña "Ya tenemos presidente, tenemos a Rafael" ratificaba la estrategia y reforzaba la campaña de la plancha por la 35.

Y ganó la plancha.  Tiene mayoría legislativa.



4.
El país cambió.

Ecuador de 2013 no es el mismo de 1998.  Hay más votantes, más jovenes.  Hay un proceso en marcha -de revolución ciudadana- que ha "enganchado" a los electores (quienes quieren más).

5.
La oposición no tuvo espacio, contundencia, fe, carisma, estrategia, convicción, electores, votos -podría encontrar cientos de palabras, a través de hindsight bias, para justificar la derrota-.

La oposición a Rafael Correa, soberetodo, no tuvo los votos.

La oposición ¿generó sorpresas? ¿como Mauricio Rodas?   Siempre hay espacios para un outsider... ¿Rodas o Lasso?

De Guillermo Lasso hablaré en otro post.

Los resultados del 17 de febrero ratificaron creencias -como la pérdida del Pastor Zavala-... que irónico hablar de creencias en este caso...; demostraron que la radicalización social no es argumento atractivo -como los argumentos de la campaña Norman Wray-; y confirmaron que la marca Rafael Correa es potente.

Una elección tiene resultados absolutos.  El candidato gana o pierde la presidencia.  Nadie gana un poquito de poder, o pierde un poquito de poder.

Del caso Noboa y PRIAN comentaré en otro post.

*

La letra de Charly García dice "Es necesario cantar de nuevo, una vez más."

Ecuador vuelve a ser una Sociedad Karaoke.


jueves, junio 07, 2012

Cristina Páez me invitó a escribir para su revista Insights.    Le propuse crear una columna llamada HISTORIAS DEL CUARTO PODER.  Esta es la primera historia.


HISTORIAS DEL CUARTO PODER (1)

Del dicho al hecho, la distracción.

5 de febrero de 1998.  El presentador del magazine Mixer de la RAI-2, Gianni Minoli,  inició el programa anunciando tener documentos que revelaban que los resultados del referéndum italiano de 1946 habian sido falseados.  Al parecer el juez Sansovino y otros miembros del tribunal habían falseado la decisión popular de abolir la monarquía y constituirse república.

Con Italia conmocionada, al final del programa, Minoli explicó que todo había sido falso.  Excepto la emoción que sentían los italianos.  

¿Es la prensa el cuarto poder? ¿El cuarto poder que se opone, juzga, calibra, a los otros tres definidos por Montesquieu? ¿La prensa el segundo, después de lo financiero, como propone Ignacio Ramonet?

Y ¿qué es verdadero, o falso, en una transmisión televisada? ¿en una noticia? ¿el hecho o la expresión del hecho?

En mayo 2006 publiqué La Sociedad Karaoke.  Decía que "si te ví, existes.  Si no te ví, no existes".  Son los titulares de los diarios y las notas de los noticieros las que validan los hechos.  No son los hechos por sí, son las expresiones públicas de esos hechos.

En los medios, hoy, hay tres realidades paralelas.  Primero, que más importan las imágenes que los hechos.  Si un hecho no tiene imágenes, entonces no existió.  Segundo, que las imágenes deben generar emociones en los televidentes.  Si la emoción que alguien siente viendo el noticiero el real, entonces el hecho es real.  Tercero, que los medios imitan a los medios.  Si lo dice un diario y lo repite la tele, entonces es cierto.

Con ese marco se entiende que el genocidio en Ruanda de 1994 no tuviera mucha exposición mediática.  No habían imágenes de los hutus exterminando a los tutsis.  En el otro extremo del mismo ejemplo, la Guerra del Golfo.  Muchas imágenes, en vivo y en directo.  Y con la imagen, la inmediatez.

Instantáneo.  En vivo y en directo.  En tiempo real.  La televisión ha influido notablemente en la velocidad de acceso a la información -léase las imágenes del hecho-.  Y las redes sociales y el periodismo ciudadano (periodismo 3.0) incluso disminuyen más el ciclo de vida de una noticia.

¿Y los periodistas?  Ya no son los únicos que generan información.  Toda la sociedad, desde sus smartphones, emiten opiniones e información.  Esto ha modificado el concepto de informar.  De opinar.  Antes, informar era describir un hecho y aportar parámetros contextuales para comprender su impacto.  Ahora, informar es hacer vivir al oyente, lector o espectador el acontecimiento.

Es como una revolución conceptual.  Y es una simplificación.  Todo acontecimiento, por complejo que sea, se convierte en una simpleza, una reducción, casi una abreviatura.  El caso Clinton - Lewinski pasó a ser "Bragueta Bill"; los acuerdos entre Israel y el Estado Palestino pasaron a ser el apretón de manos de Arafat y Rabin;  la sublevación policial de septiembre pasó a ser 30S.

¿Dónde queda el debate entre la prensa y el poder? El poder no está en el poder (o quien lo ostenta).  El poder tampoco está en los medios -sean escritos, radiales, televisivos, nacionales, comunitarios o estatales-.  El poder está en el contenido.  En la distribución del contenido.  En la mimetización del contenido.  Y esto, el contenido, está más cerca de las relaciones públicas y la propaganda.

Gianni Minoli terminó el programa Mixer del 5 de febrero de 1998 justificando el montaje.  "Quisimos demostrar cómo puede manipularse la información televisada..." concluyó.

O como dice Ramonet, "el telediario no está hecho para informar, está hecho para distraer".