Usted, ¿en quién confía?
Un estudio del INEC del 2009 dice que los ecuatorianos confían más en su familia y menos en la gente (mucho menos en conocidos y vecinos).
Ese estudio no incluyó a los políticos. ¿Confía la gente en los políticos?
Digamos que los políticos son parte de la gente (en quienes hay poca confianza) o -peor aun- son esos conocidos o vecinos (en quienes se confía aun menos).

Siguiendo esa hipótesis, usted no confía en los políticos.
Y si no confía en los políticos, ¿por qué votar por ellos?
El voto es un acto de confianza. Votamos por quien desconfiamos. ¿Confiamos en la desconfianza?
Ivan Krastev acaba de publicar un texto en TED Books llamado IN MISTRUST WE TRUST. Hace un interesante análisis... si la gente desconfía en los políticos, entonces ¿por qué cree que la democracia es la mejor manifestación de la organización social y política?
Krastev cuestiona, y yo lo pregunto ahora, ¿es posible que la democracia subsista cuando no existe la confianza en los actores y actrices?